Perdido entre la niebla gris
sin forma de escapar,
caminaba de un lado a otro
en el umbral del miedo,
mis sueños se hacían tormentosos
la carga difícil de soportar.
El camino largo parecía destruirme
y la esperanza desaparecía de mis ser,
con cada paso me sentía derrotado,
con cada paso deseaba recordar
el tiempo pasado, mi vida antigua,
la alegría de mi hogar
y no pude, mi mente quedaba en blanco.
Sin recuerdos, sin pensamientos
solo el castigo de la misión;
abría los ojos mirando al cielo sin estrellas
las nubes de tormenta densas y cargadas,
sentía el fin de la tierra amada
y quería desvanecerme del mundo
esconderme lo profundo
y no salir jamas.
sin embargo un rayo de sol naciente
abría esas tinieblas lúgubres,
una mano amiga de esperanza y calor
me sujetaba fuerte
haciendo volver la fe desvanecida.
Porque yo no estaba solo,
mi camino no era desierto ni fantasmal
siempre a mi lado encontraría
un rayo de luz,
la sonrisa de un amigo fiel
el compañero de mi vida.
En los caminos de oscuridad
encontraba el consuelo de su presencia
el cuidado, su afecto sincero
y su apoyo incondicional.
Aun el camino es largo e incierto
y la carga pesada.
La oscuridad se hace densa,
pero ya no acecha
porque estas a mi lado guiándome,
ya no tengo miedo.
La fuerza renace entre los dos
abriendo un resquicio iluminado,
un camino seguro que nadie podrá detener
y juntos amigo mio,
en el fin del mundo...
a la sombra de Mordor venceremos.
sin forma de escapar,
caminaba de un lado a otro
en el umbral del miedo,
mis sueños se hacían tormentosos
la carga difícil de soportar.
El camino largo parecía destruirme
y la esperanza desaparecía de mis ser,
con cada paso me sentía derrotado,
con cada paso deseaba recordar
el tiempo pasado, mi vida antigua,
la alegría de mi hogar
y no pude, mi mente quedaba en blanco.
Sin recuerdos, sin pensamientos
solo el castigo de la misión;
abría los ojos mirando al cielo sin estrellas
las nubes de tormenta densas y cargadas,
sentía el fin de la tierra amada
y quería desvanecerme del mundo
esconderme lo profundo
y no salir jamas.
sin embargo un rayo de sol naciente
abría esas tinieblas lúgubres,
una mano amiga de esperanza y calor
me sujetaba fuerte
haciendo volver la fe desvanecida.
Porque yo no estaba solo,
mi camino no era desierto ni fantasmal
siempre a mi lado encontraría
un rayo de luz,
la sonrisa de un amigo fiel
el compañero de mi vida.
En los caminos de oscuridad
encontraba el consuelo de su presencia
el cuidado, su afecto sincero
y su apoyo incondicional.
Aun el camino es largo e incierto
y la carga pesada.
La oscuridad se hace densa,
pero ya no acecha
porque estas a mi lado guiándome,
ya no tengo miedo.
La fuerza renace entre los dos
abriendo un resquicio iluminado,
un camino seguro que nadie podrá detener
y juntos amigo mio,
en el fin del mundo...
a la sombra de Mordor venceremos.


